Llevo un rato pensado qué decir y no se me ocurre nada. Hay muchas emociones pasando por mi cabeza al mismo tiempo; por supuesto, estoy feliz, pero también sé por experiencia que hay que tomarse ciertas cosas con calma. Además, estoy preocupada, por las cosas habituales que este proceso conlleva. Estoy tranquila, ya que no camino hacia lo desconocido (y eso que hay millones de cosas que no se pueden controlar, pero al menos las herramientas las tenemos en casa). Estoy emocionada, estoy nerviosa, estoy expectante. Estoy sorprendida, porque no me imaginaba que esto iba a ocurrir así de rápido, pero al mismo tiempo estoy muy contenta por la suerte que soy consciente de haber tenido. Mucho más, si escucho las historias a mi alrededor acerca de las cosas terribles que les han pasado a personas cercanas.
Que queríamos que pasara, por supuesto, pero tampoco voy a negar que estoy asumiendo la noticia y un poco... pues eso, en shock. Aunque nunca me voy a acostumbrar a la cara de felicidad absoluta que ponen las personas a las que más queremos cuando se lo contamos. Me parece una de las cosas más bonitas que experimentar en la vida.
Cosas que tienen que ver, espero sobrevivir al verano. En los días que más me pesen, recordaré las palabras de David Tenant: "tomorrow will come, and this will be a memory".
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